Tenemos el mejor sistema de televisión por cable posible en nuestra ciudad. El más moderno, el que mayor oferta de señales de alta calidad de imagen y sonido brinda, el que da posibilidad de ver online la programación y con el que se pueden grabar nuestros programas favoritos o solicitar películas a gusto. Tambien nos brinda un velocísimo servicio de Internet. Primerisimo mundo.
Lástima que las líneas de tendido y distribución son aéreas, montadas sobre feos postes de madera, tan perecederos como disfuncionales, tan antiestéticos, absolutamente contaminantes visuales, tan caedizos en noches de tormenta, urbanísticamente prehistóricos, molestos por donde se los mire en las mil y una veces agujereadas, vapuledas y torturadas veredas de los vecinos. Cablerío fiero y angustiante sobre nuestras cabezas, alzándose en detrimento del arbolado público, meciéndose tensamente con los vientos. Una vida sin follaje, pero con cables.
Me pregunto cuanta calidad de vida estamos dispuestos a resignar en pos de conseguir una mayor la calidad de vida.
1 comentario:
Estoy totalmente de acuerdo!!! Justo hoy, mientras hacía mi caminata diaria, pensaba en la poca arboleda que hay en esta ciudad y en cómo se sufre su ausencia. En días de tanto calor como estos, la sombra de un árbol es una bendición. Esta ciudad me hace recordar al "Pueblo Blanco" de Joan Manuel Serrat, o al "Macondo" de "Cien años de Soledad"...es un desierto. Y la gente que NO piensa, no sabe pensar porque prefieren talar un árbol para que no se enreden los cables o para que no se les levanten las veredas. De mi casa hasta el centro hay dieciséis cuadras de cemento puro, cero arboleda, un sol que asesina. Pero la gente vive sumergida en su consumismo estúpido y, ya digo, no piensa.
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