viernes, 14 de julio de 2017

Geometria

  Le mostré a mi amigo el rectángulo. Fue de mala gana , lo vio y lo tocò . Estaba tibio y brillaba con el sol y sus cuatro ángulos de 90 grados estaban impecables. Entonces mi acompañante me dijo " es un circulo". Y agregó : "lo que pasa es que vos no lo queres ver" . Y se fue. Para siempre. A su amigable laberinto de pensamiento liquido rodeado de flores de plástico. No era un laberinto complicado: tenia indicadores y carteles que  indicaban por donde caminar. Yo me volví a la selva oscura e impredecible: mi zona de confort. 

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