El Audi negro y de vidrios polarizados se detuvo justo enfrente nuestro. Relucía misteriosamente al sol. Se abrió la puerta del acompañante y bajó una dama rubia de botas tejanas y jeans Levi's ceñido al cuerpo. El pelo al viento como en un comercial de acondicionadores para el cabello y pulseras relucientes no pasaban desapercibidos. De una puerta trasera descendió un jovencito con cara de dormido, el pelo revuelto y zapatillas just do it . Finalmente bajó del auto el jefe de familia, un señor de incipientes canas y algunos kilos demás -no muchos, solo lo justo- luciendo una remera estampada con el revolucionario rostro del Che.
1 comentario:
Ernesto Guevara de las Remeras!! Tan del mercado común. Bueno José. Gracias
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