Una vez que las aguas han bajado y la tristeza y la desgracia
han quedado como testimonio del castigo a la estupidez humana, se ha
evidenciado dramáticamente que la
política chatarra tiene las patas cortas. Con apenas metros de distancia de un
lado y de otro de cierta geografía, la inundación es producto de
"negligencia y falta de gestión", o "una desgracia ocasionada
por un fenómeno climatológico extraordinario."
1 comentario:
Va a Google +, gracias Jose!
Publicar un comentario