martes, 3 de marzo de 2015

Tarde

Para cuando se quemó el alerzal milenario, ya hacia tiempo que las fiscalías y los juzgados federales presentaban sus comunicados con faltas de ortografía, errores gramaticales y nombres de testigos y acusados mal escritos. Los mandatarios daban largas exposiciones con descripciones de las gestiones de gobierno y, con variables y coloridos desajustes en relación a los verdaderos acontecimientos, los hechos eran descritos de forma que la descripción misma se cubría con un manto variopinto de opiniones, "miradas", "resignificaciones" y otras muchas herramientas comunicacionales sospechadas de vulgares manipulaciones  , lo que finalmente construía una pseudo realidad berreta que algunos daban por cierta y a otros les causaba risa. Pronto comenzaron las traiciones de los Rasputines , los Maquiavelos se extralimitaron, y las muertes dudosas se generalizaron, en medio de la gran somnolencia de las cámaras legislativas.  Luego,  desembarcaron los chinos,   triplicaron la superficie sembrada con soja transgenica y construyeron una red ferroviaria   direccionada al puerto de Rosario. Cuando la gente de Puerto Madero se preocupó, ya era tarde. 

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