Los peronistas, cuando yo era chico, digamos en edad de secundaria, se tiraban entre sí bombas y balas. A causa de aquello, a todos nos paraba la policía en la calle para pedirnos documentos y a algunos se los llevaban para siempre a no se sabe donde. Ahora, en la pos-posmodernidad , se arrojan entre sí causas penales con acusaciones de enriquecimiento ilícito e incumplimientos de los deberes de funcionarios públicos. También compran y venden diarios y radios para hacerse del control de contenidos, a efectos de explicarnos lo que sucede en el país, ya que somos tan idiotas que solitos no nos damos cuenta. Antes y ahora, decían y dicen "La vida por Peron" .
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