domingo, 5 de febrero de 2017

No habrá mas penas

  En la Plaza de la Revolución Menonita de las Pampas había un grupo de reflexión de escritores "progresistas" que tomaban mate dulce con facturas de manteca y conversaban animadamente sobre el escritor Soriano, justamente en el día del veinteavo aniversario de su fallecimiento. Instalada ya la Espiral del Silencio y la fascistoide "political correctness", se convenía en que no era un novelista importante y que sus libros tenían poco valor literario. Los pocos participantes que hubiesen querido hacer observaciones sobre  las agudezas de Osvaldo Soriano frente ciertas estupideces históricas locales, callaban. Su silencio era para no quedar como boludos en medio del huracán de corrección mono-pensante que imperaba y se imponía como una pesada malla aglutinadora de cerebros a coro. En ese momento, paso Cerviño con su avión fumigador y los llenò de mierda.  

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