En cierta ocasión, durante unas merecidas vacaciones, me estaba tomando una cerveza en una estación de
subte de Munich y observaba que la escalera mecánica estaba detenida. Entonces
pensé: "estos tipos no son tan capos, mira como tienen rotas las
escaleras". Cuando me fui decidido a subirla "a pie" un sensor
de movimiento me detecto y puso a funcionar la escalera para mi. Entonces
entendí porque aquellas escaleras mecánicas no tienen ese olor a grasa quemada
como las de acá, porque funcionan solo lo justo y necesario, y claro, se rompen
menos. Se ve que en argentain nos sobra la energía eléctrica y los servicios de
mantenimiento técnico son una ganga.
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